Solo se necesita una base de porespan, que forramos con papel de plata y palillos para pinchar las chuches.
y dejar volar la imaginación.
Pero gracias que vino mi sobrina Martalaw@pa y me ayudó. Porque volar, lo que se dice volar, era yo la que volaba porque no me daba tiempo a terminarla. Y así quedó, entre chuche que pongo y chuche que me como. Guille alucinó.
